El PNUD insta a prestar mayor atención al trabajo decente para impulsar el progreso

El Informe sobre Desarrollo Humano de 2015 insta a los gobiernos a que actúen sin demora para que nadie se quede atrás en un mundo del trabajo en rápida evolución

Addis Abeba — El rápido progreso tecnológico, el avance de la globalización, el envejecimiento de las sociedades y los desafíos ambientales están transformado rápidamente el significado actual del trabajo y la forma en la que se lleva a cabo. Este nuevo mundo del trabajo ofrece magníficas oportunidades para algunos, pero también plantea enormes desafíos para otros. El Informe sobre Desarrollo Humano de 2015, cuyo lanzamiento ha tenido lugar hoy en Etiopía, insta a los gobiernos a que actúen sin demora para que nadie se quede atrás en un mundo del trabajo en rápida evolución.


El Informe, que lleva por título “Trabajo al servicio del desarrollo humano”, hace un llamamiento en favor del trabajo equitativo y decente para todos. Así, alienta a los gobiernos a mirar más allá del empleo y a tener en cuenta los numerosos tipos de trabajo que existen —como el trabajo de cuidados no remunerado, el voluntario o el creativo—que son de gran importancia para el desarrollo humano.

El Informe sostiene que solo adoptando esta visión de conjunto, los beneficios del trabajo podrán aprovecharse realmente en favor de un desarrollo sostenible. Durante la presentación, Hailemariam Dessalegn, Primer Ministro de la República Democrática Federal de Etiopía, afirmó: “El empleo puede ser un gran impulsor del progreso, pero es necesario que un mayor número de personas pueda beneficiarse de un trabajo sostenible que propicie su prosperidad y la de sus familias”.

Helen Clark, Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, también puso de relieve la necesidad de ofrecer oportunidades más inclusivas y sostenibles, y afirmó: “El trabajo decente contribuye tanto a la riqueza de las economías como a la riqueza de las personas. Todos los países deben dar respuesta a los desafíos que genera el nuevo mundo del trabajo y aprovechar las oportunidades para mejorar vidas y medios de subsistencia”.

El Informe indica que, en los últimos 25 años, 2.000 millones de personas han salido del nivel más bajo de desarrollo humano, gracias a unos mejores resultados en materia de salud y educación y a la reducción de la pobreza extrema. Pese a todo, para garantizar estos avances e impulsar el progreso, es necesario prestar mayor atención al trabajo decente.

En el mundo, 830 millones de personas son trabajadores pobres que viven con menos de 2 dólares al día. Más de 200 millones de personas, entre ellas 74 millones de jóvenes, están desempleadas, y actualmente 21 millones de personas realizan trabajos forzosos.

“El progreso humano se acelerará cuando todas las personas que deseen trabajar tengan la oportunidad de hacerlo con unas condiciones decentes. No obstante, son muchos los países donde las personas quedan a menudo excluidas del trabajo remunerado o ganan menos que otras por realizar un trabajo del mismo valor”, señaló Selim Jahan, autor principal del Informe.

Fuente: Página web del PNUD


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