El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2015

Pese a los progresos generales, queda mucho trabajo por hacer para conseguir erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria en todas sus dimensiones

Fuente: fao.org
La desnutrición no significa solo que una persona no es capaz de adquirir alimentos suficientes para satisfacer sus necesidades dietéticas mínimas diarias en un periodo de un año. La FAO define el hambre como sinónimo de desnutrición crónica.

Las últimas estimaciones globales de la subalimentación publicadas en SOFI 2015 han sido revisadas debido a un cambio en los datos subyacentes de dos países. En particular:

  1. Nueva información sobre la producción agrícola en Senegal, proporcionada por la Agencia Nacional de Estadística y Demografía, ha llevado a una revisión de la disponibilidad nacional de calorías per cápita. Con base en los datos actualizados, nuevas estimaciones de la prevalencia de la subalimentación y del número de personas desnutridas para los períodos de 2010-12 a 2014-16 han sido proporcionadas.
  2. Las estimaciones de los desperdicios de alimentos a nivel de minoristas de Omán fueron modificadas, lo que lleva a una ligera revisión de la disponibilidad nacional de calorías per cápita. Con base en los datos actualizados se obtuvieron nuevas estimaciones de la prevalencia de la subalimentación y del número de personas desnutridas para Omán.

Como resultado de dichas revisiones, las estimaciones para los agregados regionales y mundiales pertinentes, así como para los grupos especiales de países, también han sido actualizadas.

Estas revisiones no cambian la evaluación general del estado de la inseguridad alimentaria mundial que se describe en SOFI 2015.

Las denominaciones empleadas en los mapas y la forma en que aparecen presentados los datos no implican, por parte de la FAO, juicio alguno sobre la condición jurídica de países, territorios o zonas marítimas, ni respecto de la delimitación de sus fronteras.

Mira y descarga en la página web de la FAO los gráficos interactivos sobre inseguridad alimentaria

Cumplimiento de los objetivos internacionales para 2015 en relación con el hambre: balance de los desiguales progresos

En la edición de El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo de este año se hace balance de los progresos realizados hacia la consecución del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM 1) y el objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación establecidos por la comunidad internacional en relación con el hambre y se reflexiona sobre lo que debe hacerse todavía, mientras se prepara la transición a la nueva agenda para el desarrollo sostenible después de 2015. En el informe se examinan los progresos hechos desde 1990 en todos los países y regiones, así como en el mundo en su conjunto.

Los progresos hacia la meta del ODM 1, sin embargo, se evalúan no solo mediante la medición de la subalimentación, o el hambre, sino también mediante un segundo indicador, a saber, la prevalencia de la insuficiencia ponderal entre los niños menores de cinco años. Se comparan los avances realizados en distintas regiones y a lo largo del tiempo en relación con los dos indicadores, a fin de arrojar luz sobre la complejidad de la seguridad alimentaria.

Pese a los progresos generales, queda mucho trabajo por hacer para conseguir erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria en todas sus dimensiones. En el informe del año 2015 no solo se facilitan estimaciones de los progresos ya realizados, sino que también se señalan los problemas restantes y se proporciona orientación sobre las políticas en las que debería hacerse hincapié en el futuro. Asimismo se señalan los principales factores que han determinado el éxito hasta la fecha en la consecución de los objetivos relativos a la seguridad alimentaria y la nutrición. La lista de factores —el crecimiento económico, el crecimiento de la productividad agrícola, los mercados (incluido el comercio internacional) y la protección social— no es en absoluto exhaustiva. En el informe se muestra también que las crisis prolongadas, causadas por conflictos o por catástrofes naturales, tienen efectos nocivos sobre los progresos en la reducción del hambre.


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