¡Que se pare la matanza AHORA! Europa nace o muere en el Mediterráneo

La región mediterránea es un polvorín y el mar es ahora un cementerio al aire libre. Desde principios de 2015, en el Mediterráneo han muerto más de 1700 personas. Europa, por su historia, cultura, geografía y comercio representa una parte integral de esta región, pero parece haber perdido la memoria.

La paz, la seguridad y el bienestar social y económico únicamente se logran si se respeta la universalidad de los derechos humanos de todas las mujeres y todos los hombres.

La región mediterránea es un polvorín y el mar es ahora un cementerio al aire libre. Desde principios de 2015, en el Mediterráneo han muerto más de 1700 personas. Europa, por su historia, cultura, geografía y comercio representa una parte integral de esta región, pero parece haber perdido la memoria.

La difícil situación de las personas refugiadas y de las personas migrantes, su abandono en manos de organizaciones criminales, el debate sobre cómo, dónde y a quién golpear para impedir la llegada de los hombres y mujeres que buscan refugio o una vida decente en Europa, no es más que el último acto de demostración de la falta de visión política de una parte de los gobiernos de la Unión Europea.

Esta dramática situación tiene responsabilidades específicas: las políticas y las leyes de los Gobiernos europeos que no permiten ningún medio de acceso seguro y legal en territorio de la UE.

La respuesta de la UE, confirmada en la Agenda europea de inmigración, propone soluciones que ya han demostrado su ineficacia, produciendo efectos contrarios a los objetivos establecidos. Aumentar los recursos con el fin de tener un mayor control y más recursos para patrullar las fronteras, en lugar de salvar vidas y atajar las causas y las consecuencias de esta realidad, es un error y no detendrá la decisión de emigrar de las personas que quieren llegar a Europa.

Los conflictos no resueltos y las guerras han producido hasta la fecha más de 4 millones de personas refugiadas palestinas, unas 200.000 personas refugiadas saharauis en el desierto argelino, 9 millones de sirias y sirios en situación de desplazamiento y refugio, 2 millones de personas iraquíes desplazadas, etc. El flujo de hombres y mujeres de Afganistán y desde el infierno de Libia, las personas que huyen de Somalia, Eritrea, Sudán y otros países africanos, sigue desde años y continúa.

Detrás de las historias de estas personas, más allá de la pobreza, las enfermedades, las guerras y las dictaduras existen intereses políticos y económicos a nivel internacional. Las guerras, la pobreza, el saqueo de los recursos naturales, la explotación económica y comercial, y las dictaduras son las causas fundamentales de las migraciones contemporáneas. La libertad para moverse y migrar debe ser un logro de la humanidad y no una constricción

Europa necesita construir una respuesta de paz, de convivencia, de democracia, de bienestar social y económico, basada en el principio de solidaridad y el abandono de las políticas de seguridad, de austeridad, de acuerdos comerciales neo-liberales, de privatización de los bienes comunes. Europa necesita invertir en el trabajo decente, en la justicia social, en la democracia y en la soberanía de los pueblos.

La Unión Europea somos nosotras y nosotros. Y nosotras y nosotros debemos construir una Europa social y solidaria.

Nuestras diez propuestas para la salida de esta situación de emergencia humanitaria y para construir la Europa Social del futuro son:

Que la Unión Europea active de inmediato un programa de búsqueda y rescate en toda la zona del Mediterráneo.

Retirar inmediatamente cualquier posibilidad de intervención armada contra los barcos que, además de no tener legitimidad jurídica, como ha reafirmado el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, es probable que produzca otros conflictos y más muertos. Que se renuncie a implementar la estrategia de externalización de las fronteras europeas.

Que se abran de inmediato canales de asistencia humanitaria y vías de acceso legal al territorio europeo, como única forma realista de evitar los viajes de la muerte y para combatir a los contrabandistas. Activar la Directiva de la UE n° 55/2001, garantizando así una seguridad europea que permita la gestión de flujos y el movimiento extraordinario de refugiados en la UE.

Suspender el Reglamento de Dublín y permitir a las personas refugiadas elegir el país donde ir, apoyando con un fondo europeo adhoc la acogida en esos países sobre la base de la distribución de las personas refugiadas. Esto con la finalidad de avanzar, lo antes posible, hacia un único sistema de asilo europeo y de hospitalidad compartida entre todos los países miembros.

Que a la espera de un único sistema europeo, se ponga en marcha en todos los países miembros, un sistema estable de recepción, unitario y generalizado, por pequeños grupos, evitando los grandes centros de emergencia permanente, que han producido y producen corrupción y malversación de fondos. Un sistema público centrado en la dignidad de las personas, con la participación de las comunidades, los municipios, los actores competentes, y con procedimientos transparentes y controles independientes.

Activar intervenciones en las zonas de crisis para encontrar soluciones pacíficas, sin fomentar otras guerras o apoyar a nuevos y viejos dictadores, promoviendo concretamente los procesos de resolución de conflictos y las transiciones democráticas, la defensa civil y no violenta, los cuerpos civiles de paz, el diálogo entre las diferentes comunidades.

Suspender los acuerdos – tales como los procesos de Rabat y Jartum – con Gobiernos que no respetan los Derechos Humanos y las libertades, bloqueando de inmediato el suministro de armamento.

Que se pongan en marcha programas de cooperación para el desarrollo local sostenible en las áreas más pobres, donde la despoblación y la migración son endémicas, y no permitir a las empresas transnacionales utilizar con fines particulares los programas europeos de ayuda al desarrollo.

Que se ponga en marcha un gran plan de inversión pública enmarcado en la economía de paz, para el trabajo decente y para la conversión ecológica.

Que se active el proceso de renegociación de la deuda pública y la cancelación de la deuda pública no reembolsable o producida desde acuerdos clientelares o de corrupción.

Nuestro compromiso es salvar vidas y proteger a las personas, ¡no las fronteras!

Organizaciones firmantes:

Fundación CEPAIM

Instituto Sindical de Cooperación al Desarrollo (ISCOD)

Liga española de la educación

Movimiento por la Paz –MPDL-

La paz, la seguridad y el bienestar social y económico únicamente se logran si se respeta la universalidad de los derechos humanos de todas las mujeres y todos los hombres.


La región mediterránea es un polvorín y el mar es ahora un cementerio al aire libre. Desde principios de 2015, en el Mediterráneo han muerto más de 1700 personas. Europa, por su historia, cultura, geografía y comercio representa una parte integral de esta región, pero parece haber perdido la memoria.

La difícil situación de las personas refugiadas y de las personas migrantes, su abandono en manos de organizaciones criminales, el debate sobre cómo, dónde y a quién golpear para impedir la llegada de los hombres y mujeres que buscan refugio o una vida decente en Europa, no es más que el último acto de demostración de la falta de visión política de una parte de los gobiernos de la Unión Europea.

Esta dramática situación tiene responsabilidades específicas: las políticas y las leyes de los Gobiernos europeos que no permiten ningún medio de acceso seguro y legal en territorio de la UE.

La respuesta de la UE, confirmada en la Agenda europea de inmigración, propone soluciones que ya han demostrado su ineficacia, produciendo efectos contrarios a los objetivos establecidos. Aumentar los recursos con el fin de tener un mayor control y más recursos para patrullar las fronteras, en lugar de salvar vidas y atajar las causas y las consecuencias de esta realidad, es un error y no detendrá la decisión de emigrar de las personas que quieren llegar a Europa.

Los conflictos no resueltos y las guerras han producido hasta la fecha más de 4 millones de personas refugiadas palestinas, unas 200.000 personas refugiadas saharauis en el desierto argelino, 9 millones de sirias y sirios en situación de desplazamiento y refugio, 2 millones de personas iraquíes desplazadas, etc. El flujo de hombres y mujeres de Afganistán y desde el infierno de Libia, las personas que huyen de Somalia, Eritrea, Sudán y otros países africanos, sigue desde años y continúa.

Detrás de las historias de estas personas, más allá de la pobreza, las enfermedades, las guerras y las dictaduras existen intereses políticos y económicos a nivel internacional. Las guerras, la pobreza, el saqueo de los recursos naturales, la explotación económica y comercial, y las dictaduras son las causas fundamentales de las migraciones contemporáneas. La libertad para moverse y migrar debe ser un logro de la humanidad y no una constricción.

Europa necesita construir una respuesta de paz, de convivencia, de democracia, de bienestar social y económico, basada en el principio de solidaridad y el abandono de las políticas de seguridad, de austeridad, de acuerdos comerciales neo-liberales, de privatización de los bienes comunes. Europa necesita invertir en el trabajo decente, en la justicia social, en la democracia y en la soberanía de los pueblos.

La Unión Europea somos nosotras y nosotros. Y nosotras y nosotros debemos construir una Europa social y solidaria.

Nuestras diez propuestas para la salida de esta situación de emergencia humanitaria y para construir la Europa Social del futuro son:

  1. Que la Unión Europea active de inmediato un programa de búsqueda y rescate en toda la zona del Mediterráneo.
  1. Retirar inmediatamente cualquier posibilidad de intervención armada contra los barcos que, además de no tener legitimidad jurídica, como ha reafirmado el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, es probable que produzca otros conflictos y más muertos. Que se renuncie a implementar la estrategia de externalización de las fronteras europeas.
  1. Que se abran de inmediato canales de asistencia humanitaria y vías de acceso legal al territorio europeo, como única forma realista de evitar los viajes de la muerte y para combatir a los contrabandistas. Activar la Directiva de la UE n° 55/2001, garantizando así una seguridad europea que permita la gestión de flujos y el movimiento extraordinario de refugiados en la UE.
  1. Suspender el Reglamento de Dublín y permitir a las personas refugiadas elegir el país donde ir, apoyando con un fondo europeo adhoc la acogida en esos países sobre la base de la distribución de las personas refugiadas. Esto con la finalidad de avanzar, lo antes posible, hacia un único sistema de asilo europeo y de hospitalidad compartida entre todos los países miembros.
  1. Que a la espera de un único sistema europeo, se ponga en marcha en todos los países miembros, un sistema estable de recepción, unitario y generalizado, por pequeños grupos, evitando los grandes centros de emergencia permanente, que han producido y producen corrupción y malversación de fondos. Un sistema público centrado en la dignidad de las personas, con la participación de las comunidades, los municipios, los actores competentes, y con procedimientos transparentes y controles independientes.
  1. Activar intervenciones en las zonas de crisis para encontrar soluciones pacíficas, sin fomentar otras guerras o apoyar a nuevos y viejos dictadores, promoviendo concretamente los procesos de resolución de conflictos y las transiciones democráticas, la defensa civil y no violenta, los cuerpos civiles de paz, el diálogo entre las diferentes comunidades.
  1. Suspender los acuerdos – tales como los procesos de Rabat y Jartum – con Gobiernos que no respetan los Derechos Humanos y las libertades, bloqueando de inmediato el suministro de armamento.
  1. Que se pongan en marcha programas de cooperación para el desarrollo local sostenible en las áreas más pobres, donde la despoblación y la migración son endémicas, y no permitir a las empresas transnacionales utilizar con fines particulares los programas europeos de ayuda al desarrollo.
  1. Que se ponga en marcha un gran plan de inversión pública enmarcado en la economía de paz, para el trabajo decente y para la conversión ecológica.
  1. Que se active el proceso de renegociación de la deuda pública y la cancelación de la deuda pública no reembolsable o producida desde acuerdos clientelares o de corrupción.

Nuestro compromiso es salvar vidas y proteger a las personas, ¡no las fronteras!

Organizaciones firmantes:
Fundación CEPAIM
Instituto Sindical de Cooperación al Desarrollo (ISCOD)
Liga española de la educación
Movimiento por la Paz –MPDL-

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