NEPAL, UN AÑO DESPUÉS DEL SEÍSMO

La reconstrucción avanza, pero las tierras no se cultivan desde el terremoto

  • En un país donde dos tercios de la población viven de la agricultura, las tierras no se trabajaron el año pasado, ya que la población se ha concentrado en la generación de ingresos inmediatos.

  • Hay escasez de alimentos, medicamentos y combustible, y la reconstrucción de viviendas y economías locales se ha ralentizado durante el monzón y el invierno.

  • Acción contra el Hambre se centra ahora en la recuperación de los medios de vida.

Estas niñasjuegan en su tienda de campaña en un campamento en el que han vivido desde que tuvieron que desplazarse por los deslizamientos de tierra que siguieron a los terremotos de 2015 en Nepal(foto: Guy Calaf)


Madrid, 24 de abril de 2016

Un año después del seísmo de Nepal (25 de abril de 2015) la situación ha mejorado. La respuesta humanitaria se ha mostrado eficaz a pesar de las dificultades logísticas, climáticas y administrativas. El bloqueo de la frontera entre India y Nepal durante el invierno, además del monzón, ha limitado el acceso a alimentos a la población. Las condiciones climáticas y el difícil acceso a las aldeas debido a la geografía montañosa del país y los daños en las vías de comunicación también han obstaculizado los esfuerzos de reconstrucción.

El bloqueo de una de las principales carreteras del país por los opositores a la nueva Constitución anunciada por el Gobierno entre agosto de 2015 y febrero de este año ha provocado escasez de carburantes y de bienes de primera necesidad, especialmente medicamentos y alimentos básicos. Todo ello ha ralentizado la reconstrucción del país.

El Gobierno nepalí condiciona la ayuda financiera
Las autoridades han puesto en marcha un mecanismo de alojamiento complejo: para recibir una ayuda con la que reconstruir su vivienda, los afectados han de incorporar obligatoriamente una serie de nuevas normas antisísmicas. Un año después de la catástrofe, la población, la sociedad civil y los donantes internacionales están a la espera todavía de conocer las modalidades de asistencia y esto prolonga la precariedad de las familias, que ignoran todavía dónde y cuándo podrán levantar su hogar y recomponer su vida.

Martin Rosselot, Director País de Acción contra el Hambre en Nepal, asegura que “la recuperación está en marcha pero la reconstrucción de edificios y viviendas y de las economías locales debe concretarse. La movilización ha de mantenerse. Los fondos para ayudarles no pueden reducirse. La población tiene por delante numerosos desafíos, como el aprovisionamiento de alimentos y la seguridad alimentaria, situaciones que no se van a alcanzar mientras no se restablezcan los medios de producción agrícola”.

Tierra sin cultivar, cosechas escasas
Las pérdidas ocasionadas por el terremoto en cultivos y ganado son importantes. Tras la emergencia, las familias construyeron viviendas improvisadas y temporales. A menudo desplazados y en busca de un trabajo que les permitiera obtener un mínimo de ingresos para comprar productos básicos como alimentos y ropa, no han podido dedicarse a cultivar la tierra. Esto se produce en un país en el que los dos tercios de la población viven de la agricultura. Para hacer frente a esta situación Acción contra el Hambre ha distribuido sacos para proteger el grano y la reserva de alimentos disponibles entre 500 familias y 800 familias de agricultores van a recibir apoyo para relanzar sus cultivos y cosechas.

En las aldeas más remotas, Acción contra el Hambre ha puesto en marcha programas de “dinero por trabajo”. “Estos programas permiten a las familias recibir unos ingresos a cambio de horas de trabajo de uno de sus miembros al servicio de la comunidad, como puede ser de desescombro. Esta intervención, en colaboración con socios locales, ha movilizado hasta ahora a 4.779 trabajadores y beneficiado a cerca de 24.000 personas. Así las familias pueden recuperar algo de poder adquisitivo y mantener su poder de decisión en cuanto a qué destinar su dinero: “el principal gasto se destina a la alimentación”, señala Rosselot.

El trabajo de Acción contra el Hambre en este año ha consistido básicamente en:

  • Dar respuesta humanitaria en las primeras horas tras el seísmo
  • Desarrollar programas en siete de los 14 distritos más afectados: Katmandou, Bhaktapur, Lalitpur, Nuwakot, Rasuwa, Makwanpur y Ramecchap
  • Asistir a las poblaciones que perdieron sus hogares con apoyo psicosocial, acceso a agua, saneamiento e higiene, seguridad alimentaria, nutrición y preparación de cara al invierno
  • Garantizar ayuda esencial a 35.000 personas en pleno invierno

Esta ayuda Ha llegado a 180.000 personas.

Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Intervenimos en más de 45 países apoyando a más de nueve millones de personas. Nuestra visión es un mundo sin desnutrición; nuestro primer objetivo, devolver la dignidad a quienes hoy viven amenazados por el hambre.

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