Mozambique y RD Congo afrontan importantes crisis sanitarias

Fuente: Farmamundi

Mozambique y la República Democrática del Congo atraviesan una grave crisis sanitaria que podría agravarse con el paso del tiempo. Ambos países se enfrentan a la dura tarea de contener el brote de cólera y la epidemia de ébola que les afecta respectivamente. A través de la acción humanitaria conjunta de Farmamundi y las ONG locales con las que trabaja en terreno, se están llevando a cabo varias intervenciones para mejorar la atención primaria de la población más vulnerable, especialmente mujeres, niñas y niños.


En marzo y abril de 2019, Mozambique fue golpeado por dos ciclones tropicales consecutivos, devastando varias zonas del país. Desde entonces, un brote de cólera amenaza la salud de la población, que sigue viviendo en casas destruidas o que permanece desplazada en alojamientos provisionales, sin las condiciones sanitarias deseables. Por su parte, en Kamango, al este de la República Democrática del Congo, cerca de 100.000 personas se han visto forzadas por el conflicto armado a abandonar sus viviendas y a desplazarse hacia la frontera con Uganda, todo ello en un contexto de crisis humanitaria que incluye, además del conflicto armado, una epidemia de rubeola y la propagación del virus del ébola en el país, tras la declaración por parte de la Organización Mundial de la Salud de emergencia de salud pública internacional.


«Estamos siendo testigos de la fragilidad de sistema sanitario de ambos países. Mozambique todavía no se ha recuperado del golpe de los ciclones Idai y Kenneth. Miles de viviendas y asentamientos están destruidos, lo que está afectando gravemente a las instalaciones de salud, de agua y de saneamiento, con las consecuencias que tiene esto en la población. Los brotes son comunes en zonas donde se consume agua contaminada. El cólera es una enfermedad diarreica aguda que puede matar en cuestión de horas si no se trata. Es una de nuestras prioridades», informa el director general de Farmamundi, Joan Peris.


Falta de higiene y saneamiento en Mozambique


Quienes lograron salir de las áreas afectadas viven de manera informal en escuelas, iglesias o, a veces, simplemente en lugares abiertos, donde enfrentan el riesgo de infecciones respiratorias y otras enfermedades. La situación de insalubridad observada en los centros de alojamiento y en las comunidades golpeadas por los ciclones es motivo de preocupación: «Las altas densidades poblacionales, la defecación a cielo abierto y el deficiente lavado de manos representa un riesgo inmediato para la salud», añade Peris.


En este sentido, las necesidades de agua, saneamiento e higiene son especialmente urgentes, puesto que el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua es la principal preocupación en general. Por ello, Farmamundi está trabajando junto a la ONG local United Purpose desde el momento de la catástrofe, distribuyendo kits de higiene con purificadores de agua, baldes y artículos higiénicos (especialmente destinados a mujeres), además de continuar con el reparto de kits alimentarios con semillas de maíz, hortalizas de ciclo corto y fertilizantes, y lonas y plásticos para cobertura de casas. Para ello, cuenta con el apoyo la Xunta de Galicia, la Generalitat Valenciana y su *Fondo de emergencias.


La violencia y el ébola, amenazas en RD Congo



Las estructuras sanitarias de Luanoli y Kamanzara, donde Farmamundi está trabajando en República Democrática del Congo con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) para atender a la población desplazada, padecen importantes carencias en materia de infraestructura, equipamiento, insumos y personal.


La zona de salud de Kamango, en el territorio de Beni, y fronteriza con Uganda, se enfrenta a graves problemas de desabastecimiento y rupturas de stock de medicamentos esenciales. En una situación de crisis de ébola que ya ha traspasado la frontera con Uganda y ante la reciente declaración de epidemia de rubeola (el pasado 10 de junio) con más de 23 casos registrados solo en este territorio, «el control sanitario y la prevención se configuran como desafíos ineludibles que deben ser garantizados», indica Peris, y añade: «Además, la malaria es endémica en la zona, por lo que se requiere el abastecimiento de mosquiteras impregnadas de insecticida, especialmente entre la población desplazada».


En este sentido, Farmamundi está distribuyendo medicamentos esenciales y específicos en salud sexual y reproductiva para asegurar la gratuidad de las prestaciones y la prevención del ébola. Además, está articulando campañas de sensibilización comunitarias de promoción de la salud y prevención de enfermedades.

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