Las fundaciones Fontilles y Mainel facilitarán la rehabilitación de 500 menores con discapacidad en la República Democrática del Congo

El proyecto contempla la cirugía reconstructiva, el tratamiento de fisioterapia y la fabricación de prótesis para niños y niñas de familias empobrecidas.

El 16% de la población del país sufre algún tipo de discapacidad física como consecuencia de conflictos armados y de enfermedades como la poliomielitis o la lepra.

Las fundaciones valencianas Fontilles y Mainel han iniciado un proyecto de cooperación al desarrollo en la provincia de Kivu del Sur de la República Democrática del Congo para facilitar la rehabilitación física de 500 niños y niñas con discapacidad procedentes de familias empobrecidas. La iniciativa se desarrollará en el centro Heri Kwetu, ubicado en la ciudad de Bukavu y único de la provincia que atiende a las personas heridas en la guerra que desde hace años sufre el país.

La Fundación Mainel colabora con el centro Heri Kwetu desde 2014 a través de diversas iniciativas que comprenden el apoyo a la asistencia sanitaria, un programa de becas escolares para menores de zonas rurales sin recursos y un proyecto de nutrición para implantar menús saludables. La colaboración de Fontilles se concreta en el apoyo a la realización de cirugías reconstructivas, el posterior tratamiento de fisioterapia y la producción de calzado protector y prótesis para la prevención de discapacidades y la reducción de patologías asociadas a las ya existentes.

Desde su creación en 1979, el centro Heri Kwetu ha desarrollado actividades de rehabilitación basadas en la comunidad para ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que viven con discapacidades en la provincia de Kivu del Sur. La organización dispone de hospital con quirófano y una sala de rehabilitación, así como de un pequeño internado para estudiantes discapacitados de las zonas rurales y una escuela donde se trabaja la rehabilitación y la inclusión social a través de la educación.

El 16% de la población de la República Democrática del Congo, alrededor de 13 millones de personas, sufre algún tipo de discapacidad física como consecuencia de los conflictos armados que han asolado el país en los últimos años y de enfermedades como la poliomielitis o la lepra. De hecho, la R. D. del Congo es uno de los 23 territorios que la OMS considera prioritarios en la lucha contra la lepra, de la que en 2020 registró 3.385 nuevos casos. Además, el 82% de la población congoleña vive en la pobreza y su esperanza de vida es de 58 años.

Convenio de colaboración

El proyecto en el centro Heri Kwetu continúa con el trabajo conjunto que las dos instituciones comenzaron en 2009, cuando la Fundación Mainel colaboró en un proyecto de rehabilitación de pacientes de lepra ejecutado por Fontilles en India. Para desarrollarlo, firmaron ayer un convenio que contempla la identificación de regiones y países en los que confluyan las misiones de ambas organizaciones; el impulso de actividades de cooperación al desarrollo, de sensibilización y de educación por la ciudadanía global; y la búsqueda de financiación pública o privada para su realización.

Sobre Fontilles

Fontilles es una fundación que trabaja por la salud de las personas más vulnerables y desatendidas, labor que comenzó con la apertura de su sanatorio, en 1909, en el municipio de la Vall de Laguar (la Marina Alta, Alicante). La institución tuvo un papel fundamental en la eliminación de la lepra en España, experiencia que ha exportado a otros países donde la enfermedad aún no ha sido erradicada.

En la actualidad, la labor de la fundación parte de un enfoque local, ofreciendo atención sanitaria a personas mayores dependientes y personas discapacitadas y enfermos crónicos a través del Centro Geriátrico Borja y del Hospital Ferrís; hasta lo global, a través de proyectos de cooperación internacional, ofreciendo atención integral a personas afectadas por lepra y otras enfermedades olvidadas, así como facilitando el desarrollo y la mejora sanitaria y de sus condiciones de vida.

Sobre Mainel

La Fundación Mainel nació a finales de 1990 de la mano de un matrimonio valenciano, con el objetivo de fomentar una cultura y una solidaridad transformadoras. Desde sus inicios Mainel viene impulsando proyectos de cooperación internacional, educación, y cultura, para lograr que todas las personas, sin distinción, tengan las mismas oportunidades.

 

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