El virus Eva pone en riesgo la salud de 3.700 millones de mujeres

Es el momento de atajar el virus EVA, una enfermedad social que afecta a las mujeres por el hecho de serlo. La OMS y los gobiernos tienen que tomar medidas ya, porque son muchas vidas las que están en juego, como constatamos cada día en nuestro trabajo

Esencial


El virus Eva afecta a las mujeres por el hecho de serlo.

Médicos del Mundo pedimos a la OMS que califique este «virus» como pandemia en nuestra nueva campaña #STOPVirusEVA.



Por eso, nuestra asociación, que lleva casi 30 años apoyando a mujeres vulnerables dentro y fuera de España, ha lanzado hoy una provocadora petición a la Organización Mundial de la Salud (OMS): que valore adecuadamente esta amenaza sanitaria que afecta a 3.700 millones de mujeres y declare que es urgente proteger su salud frente a las consecuencias de la desigualdad.


Los datos son incontestables:


  • 1 de cada 3 mujeres ha sufrido o puede sufrir agresiones físicas o sexuales en algún momento de sus vidas.
  • Cada día, más de 800 fallecen en el mundo por causas prevenibles relacionadas con el embarazo o parto; unas 300.000 al año.
  • Más del 60% de los adultos infectados por VIH en África Subsahariana son mujeres.
  • La mutilación genital pone en riesgo la salud de miles de ellas en 30 países.


«Es el momento de atajar el virus EVA, una enfermedad social que afecta a las mujeres por el hecho de serlo. La OMS y los gobiernos tienen que tomar medidas ya, porque son muchas vidas las que están en juego, como constatamos cada día en nuestro trabajo», afirma Celsa Andrés, médica y vicepresidenta de Médicos del Mundo.



Vídeo #STOPVirusEVA


Este vídeo, elaborado por la productora LoboKane, articula estacampaña, ideada por la agencia La Despensa, a quienes desde Médicos del Mundo agradecemos su colaboración.

Cuidadoras sin cuidados

El 70% del personal sociosanitario mundial es femenino. En el ámbito privado, los cuidados recaen sistemáticamente en ellas. Así que las mujeres cuidan más, pero reciben menos cuidados y toman menos decisiones sobre la sanidad.

«Mi salud me ha impedido encontrar trabajo», dice María, que tiene 53 años y vive en la calle desde hace 3. No tiene trabajo, ni ayudas sociales, ni apoyo familiar. Padece artrosis, lo que le impide trabajar y es superviviente de la violencia a la que la sometía su pareja. «A un hombre en la calle lo respetan más, no es el mismo trato. Nosotras sufrimos más. Tenemos dificultades añadidas», remarca.

Casos como este ejemplifican cómo las dificultades sociales adicionales que enfrentan las mujeres perjudican su salud:

  • salarios y pensiones más bajas que les impiden alimentarse correctamente o tomar los medicamentos que necesitan;
  • violencias que dejan secuelas físicas y mentales,
  • prácticas culturales dañinas -como la mutilación genital o los matrimonios forzados-,
  • falta de investigación y mala identificación de los síntomas de las enfermedades que afectan especialmente a las mujeres son algunas de estas situaciones.

Esculturas con mascarilla

En varias ciudades españolas y latinoamericanas las esculturas de mujeres van a aparecer esta semana con la mascarilla protectora símbolo de esta campaña. «Las mujeres no queremos tener que protegernos de peligros adicionales para nuestra salud; es hora de combatir los riesgos que afrontamos solo por ser mujeres», recuerda Celsa Andrés.

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