Cáritas Diocesana de Valencia llama a poner en valor la riqueza que suponen las personas inmigrantes

Con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado, que celebra la Iglesia este domingo, Cáritas Diocesana de Valencia quiere poner en valor la riqueza y diversidad cultural y humana que es ya un signo inequívoco de identidad de nuestra sociedad

Con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado, que celebra la Iglesia este domingo, Cáritas Diocesana de Valencia quiere poner en valor la riqueza y diversidad cultural y humana que es ya un signo inequívoco de identidad de nuestra sociedad. Somos conscientes de que asumir cambios demanda de cada uno de nosotros una apuesta personal por la acogida y un serio compromiso de apertura hacia quienes llegan a nuestro país para desarrollar sus proyectos de vida en dignidad.

Construir la convivencia intercultural
La convivencia intercultural no es algo que se instale por sí misma, sino que se consolida dentro de un proceso permanente de construcción, en el que, como propone el Papa Francisco, en preciso “avanzar desde la cultura del rechazo a la cultura del encuentro”.
Esta ardua tarea colectiva de cohesión social puede estimularse o destruirse, sin embargo, con determinadas decisiones políticas. Es lo que sucede con las serias barreras que siguen existiendo para disfrutar de una situación administrativa regular, lo que impide a miles de personas y familias el pleno acceso a sus derechos humanos o, en no pocas ocasiones, la condena a ser criminalizados y a vivir con temor.

Por este motivo, en este año electoral, llamamos a la responsabilidad a todos aquellos que se puedan ver tentados de utilizar un discurso xenófobo y racista para obtener réditos electorales. Resulta muy fácil sembrar rencor y desconfianza hacia las personas migrantes cuando hay un sustrato social abonado por las dificultades generadas por la precariedad, la vulnerabilidad y la escasez de recursos públicos.

Acompañamiento, apoyo económico y asesoramiento
En 2013, algo menos de la mitad de las 106.681 personas beneficiarias de los programas y acciones de Cáritas en la diócesis de Valencia eran inmigrantes. Entre otros servicios, la entidad ofrece a estas personas ayuda económica, asesoría jurídica, alojamiento y formación laboral. A su vez, las 427 Cáritas parroquiales que hay en la diócesis también desarrollan diversos servicios de apoyo y acompañamiento a los inmigrantes.

Cáritas acompaña a personas cuyo proyecto de vida se ve interrumpido por falta de oportunidades, familias que, empujadas al retorno a sus países de origen, tienen que sufrir una nueva ruptura, un nuevo duelo migratorio y afrontar un regreso que, lejos de ser voluntario, se convierte en una nueva expulsión. Acompañamos también a muchas otras familias, vecinos de nuestras comunidades, que en este nuevo contexto de precariedad social caen en la irregularidad sobrevenida y, con ello, en la exclusión en el acceso a derechos tan básicos como la salud; y a personas que acaban sufriendo la reclusión en Centros de Internamiento para extranjeros (CIE), en condiciones, muchas veces, lamentables.

Invitamos a todos y a todas a “ver en el migrante y en el refugiado no sólo un problema que debe ser afrontado, sino un hermano y una hermana que deben ser acogidos, respetados y amados, una ocasión que la Providencia nos ofrece para contribuir a la construcción de una sociedad más justa, una democracia más plena, un país más solidario, un mundo más fraterno y una comunidad cristiana más abierta, de acuerdo con el Evangelio” (Papa Francisco, Mensaje Pontificio Día Mundial del Migrante y Refugiado).

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