La juventud valenciana considera el sistema económico como el principal problema global al que nos enfrentamos

Señalan el funcionamiento global de la economía como el responsable del cambio climático, del aumento de las desigualdades, la precariedad y del empeoramiento de la salud mental, que son los asuntos que más les preocupan.

La juventud muestra desafección ante la polarización de la política y teme el retroceso de los sistemas democráticos y el ascenso de opciones autoritarias en un escenario político que perciben “en crisis”.

El estudio -centrado en la Comunitat Valenciana- es pionero a nivel estatal y se centra en detectar las principales preocupaciones de la juventud respecto a los grandes retos globales, y su opinión sobre la cooperación internacional y las ONGD.

 

Las personas jóvenes de entre 15 y 25 años de la Comunitat Valenciana perciben el sistema económico como el causante de los principales problemas globales, entre los que destaca el cambio climático como la realidad que más les preocupa, junto al aumento de la precariedad, los conflictos y el impacto de nuestro modo de vida en la salud mental.

Es la principal conclusión del estudio de opinión “Siempre se puede hacer algo. Estudio exploratorio sobre la opinión de la juventud valenciana en torno a la pobreza, la desigualdad y la cooperación internacional” impulsado por la Coordinadora Valenciana de ONGD y realizado por los antropólogos Ernesto García López y Elvira Mateos Carmona. El estudio -que ha contado con la colaboración de profesorado de la Universitat de València, del Institut Valencià de la Joventut y la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática de la Generalitat Valenciana, entre otras entidades y asociaciones juveniles- es el primer estudio sociológico que se hace en España sobre estas materias.

“Nos estamos dando cuenta desde muchos sectores que es hora de escuchar más a la gente joven y de abrir espacios en los que puedan participar, compartir sus opiniones y actuar según sus intereses y prioridades. Son generaciones muy preparadas y que son claves para impulsar soluciones a los grandes problemas a los que nos enfrentamos como humanidad. Este estudio es una de nuestras contribuciones a ese reto”, explica Cristina Ramón, presidenta de la Coordinadora Valenciana de ONGD.

Crítica con el sistema

El informe -realizado a partir de grupos de debate en el que han participado jóvenes de 15 localidades de la Comunitat Valenciana representativas de todo el territorio, incluyendo el entorno rural-, muestra que la juventud es muy crítica con la economía que denominan “capitalista”, que perciben como un sistema exigente basado principalmente en el individualismo, el consumismo y la competitividad.

“Miran con ansiedad y pesimismo la falta de oportunidades y de futuro. La imagen de una rueda en la que se sienten atrapados aparecía constantemente en los debates, y reflejaba cierta impotencia porque no vislumbran salidas. Digamos que el diagnóstico lo perciben claramente, pero no ven alternativas ni cómo se pueden solucionar estos problemas”, afirma Ernesto García López, coautor del informe.

Polarización y autoritarismo

La juventud valenciana también es crítica con el sistema político. En este sentido, consideran que hay una crisis democrática por la polarización y el fortalecimiento de opciones políticas autoritarias tanto en Europa como en otras partes del mundo. Perciben esta realidad como un retroceso, pero siguen confiando en la democracia como un sistema que corrige las desigualdades y contribuye a la sostenibilidad.

En cuanto a las desigualdades globales opinan que vivimos en “un mundo dividido”, en el que los países ricos buscan “mantener su estatus de poder” frente a los países empobrecidos que son percibidos principalmente como simples receptores de estas desigualdades. Señalan a las empresas europeas y estadounidenses como las que sacan provecho de los recursos de los países empobrecidos y llama la atención que, en su imaginario, “país pobre” se asocie exclusivamente con África.

Cooperación y ONGD

La juventud valenciana muestra un gran desconocimiento sobre el trabajo que se hace desde la cooperación internacional, y el funcionamiento de las ONGD: se percibe falta de transparencia, desconocen las propuestas de participación que ofrecen las ONGD y las identifican casi en exclusiva con la comunicación que hacen para pedir donaciones, de la que opinan que utiliza a menudo el “chantaje emocional”.

Valoran positivamente todo lo relacionado con la acción local concreta y el voluntariado, al que asocian un gran valor ético y beneficios en cuanto a satisfacción y bienestar para las personas que hacen esos voluntariados.

Recomendaciones del informe

Los resultados del informe serán útiles para que Administraciones Públicas, ONGD y otras entidades sociales puedan orientar mejor su comunicación, sus proyectos de sensibilización y sus acciones para fomentar la participación de las personas jóvenes. En este sentido destacan como recomendaciones, indicadas por las propias personas jóvenes que han participado en el estudio:

  • Primar la participación local, en problemas locales, con un enfoque de proximidad, y conectando lo local con lo global.
  • Apostar por “jóvenes hablando a jóvenes”.
  • Ampliar los programas de Educación para la Transformación. Seguir apostando por la educación como un campo esencial donde acercar el trabajo de las ONGD.
  • Apostar por las redes sociales e introducir las prácticas artísticas y culturales como herramientas esenciales para la sensibilización, ya sean en el ámbito audiovisual, escénico o musical.
  • Utilizar un lenguaje adaptado, pero no infantilizador, es decir, huir de un tratamiento condescendiente hacia la juventud.
  • Incorporar al asociacionismo juvenil en el diseño de campañas y acciones de las ONGD.
  • Más transparencia sobre el funcionamiento de las ONGD, el uso de los fondos y los efectos logrados.
  • Insistir en la idea de protagonismo juvenil frente a la noción del joven como víctima o beneficiario de acciones de cooperación.
  • Promocionar programas específicos de voluntariado joven con formatos híbridos (presencialidad y online), e impulsar acciones que favorezcan la creación de hábitos de participación desde la infancia.
  • Tener mayor presencia de las ONGD en pueblos, barrios y territorios populares, para que se vean como referentes locales.

Descarga aquí el informe.

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